Daniela Tenorio
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CRISIS DE Venezuela
“El éxodo de los
Venezolanos “

¿Cuándo comenzó el Éxodo venezolano?
Antecedentes. La emigración venezolana da sus primeros inicios en 1983 luego del colapso de los precios del petróleo en el episodio conocido como el Viernes Negro, pero según expertos, «la salida, principalmente de profesionales, se ha acelerado bruscamente durante la Revolución bolivariana de Chávez».
• El éxodo de ciudadanos venezolanos que tiene lugar actualmente ha generado la mayor crisis migratoria de este tipo en la historia reciente de América Latina. Según las Naciones Unidas, más de 2,3 millones de venezolanos se han ido del país desde 2014, y hay muchos otros que han abandonado Venezuela, pero sus casos no han pp registrados por las autoridades.
Los venezolanos se van del país por muchos motivos. Debido a la escasez severa de medicamentos, insumos médicos y alimentos, para muchas familias es sumamente difícil acceder incluso a la atención médica más elemental y alimentar a sus hijos. La brutal represión del gobierno ha tenido como resultado miles de detenciones arbitrarias, cientos de civiles procesados en tribunales militares, así como torturas y otros abusos contra personas detenidas. A la fecha, miembros de las fuerzas de seguridad, incluidos los
servicios de inteligencia, siguen realizando detenciones arbitrarias y cometiendo abusos. Los altísimos índices de delitos violentos y la hiperinflación son también factores claves que llevan a muchas personas a tomar la decisión de irse del país.
Dada la magnitud y la complejidad de la migración venezolana en la región, los gobiernos deberían adoptar una respuesta colectiva, uniforme y concertada. En particular, los gobiernos deberían considerar la adopción de las siguientes medidas:
• Un régimen regional de protección temporal que le otorgue a todos los venezolanos estatus legal por un período determinado de tiempo, al menos mientras se evalúan sus solicitudes particulares de protección;
• Un mecanismo regional para distribuir los costos financieros y la recepción de los venezolanos que huyen de su país sobre la base de criterios equitativos de distribución, y
• Estrategias multilaterales contundentes para abordar la raíz del problema que lleva a tantos venezolanos a huir de su país, incluyendo la adopción e implementación de sanciones específicas dirigidas a funcionarios públicos venezolanos clave implicados en graves violaciones de derechos humanos e impulsar que los responsables de los abusos sean llevados ante la justicia.
El flujo masivo de personas que se van de Venezuela es uno de los principales retos que enfrentan actualmente los gobiernos de las Américas. En los últimos dos años, muchos ellos han realizado esfuerzos extraordinarios para acoger a los venezolanos que huyen de persecución, violencia y graves privaciones materiales. Sin embargo, más recientemente, algunos de estos gobiernos han adoptado progresivamente una línea más dura, y esto ha generado que sea más difícil para los venezolanos regularizar su situación migratoria. Algunas de estas decisiones podrían poner en riesgo los derechos de solicitantes de asilo venezolanos. Otra cuestión cada vez más alarmante son los incidentes recientes de violencia xenófoba, y un clima que podrían propiciar que esos ataques se incrementen.
La crisis política, económica, humanitaria y de derechos humanos en Venezuela genera una multiplicidad de factores que provoca que los venezolanos se vayan del país y que no puedan o no deseen regresar. Algunos de estos factores, por sí solos, podrían bastar para que una persona obtenga la condición de refugiada, mientras que el impacto acumulativo de varios factores podría habilitar a otras personas a solicitar el reconocimiento como refugiados. Otras personas que huyen de Venezuela no cumplen con los requisitos para solicitar estatus de refugiado, pero enfrentan severas dificultades si son regresados a Venezuela y tienen una necesidad urgente de asistencia humanitaria en los países a los que han migrado.

Conforme a los términos de la Convención sobre Refugiados de 1951, la condición de refugiado está asociada al temor fundado de persecución por motivos raciales, religiosos, políticos u otras razones específicas. No obstante, en América Latina, hay normas regionales no vinculantes y leyes internas de algunos Estados que establecen criterios más amplios para obtener asilo. En particular, 15 Estados de la región han incorporado en su derecho interno la Declaración de Cartagena de 1984, que establece lineamientos para que los Estados de América Latina desarrollen sus propios marcos de protección de refugiados. Además de las obligaciones que les corresponden conforme a la Convención sobre Refugiados, estos gobiernos tampoco pueden obligar a las personas a regresar a su país de origen si cumplen los criterios de la Declaración de Cartagena para conseguir el estatus de refugiados.

A pesar de las serias dificultades que esta crisis migratoria genera, algunos gobiernos sudamericanos han realizado enormes esfuerzos por acoger a ciudadanos venezolanos, incluyendo la adopción de normas especiales para brindarles permisos legales de permanencia, además de la posibilidad de pedir asilo. Estos permisos han otorgado estatus legal a cientos de miles de venezolanos, y los han ayudado a empezar de nuevo sus vidas en el extranjero, trabajar y obtener acceso a servicios básicos. Sin embargo, en ocasiones los ciudadanos venezolanos han señalado que encuentran dificultades para conseguir estos permisos, debido a que a veces tienen costos prohibitivos para ellos o a la exigencia de que presenten documentos que no pudieron llevarse de Venezuela y no pueden obtener desde el extranjero.
A su vez, cientos de miles de venezolanos que han huido de su país siguen en una situación migratoria irregular, lo cual menoscaba gravemente su posibilidad de obtener un permiso de trabajo, escolarizar a sus hijos y acceder a atención médica. Esto los hace más vulnerables a la explotación laboral y sexual, y a la trata de personas, al mismo tiempo que reduce la probabilidad de que denuncien abusos a las autoridades competentes.
Magnitud de la emigración venezolana
Según datos de las Naciones Unidas, más de 2,3 millones de venezolanos se han ido Venezuela entre 2014 y 2017. Sin embargo, considerando la cantidad de venezolanos que han salido de su país a través de cruces fronterizos no oficiales y aquellos que todavía no han obtenido estatus legal, es probable que sean muchos más los que se han ido en los últimos años. Se estima que la población total venezolana es de aproximadamente 32 millones.
Según indica ACNUR, más de 298.000 son solicitantes de asilo y más de 567.000 accedieron a otras formas de permanencia legal en distintos países, lo cual implica que el resto más de un millón de venezolanos permanece en situación irregular.
¿Dónde viven ahora la mayoría de los venezolanos que se fueron?
Los países que han recibido a la mayor cantidad de venezolanos desde 2014 son los siguientes:
Colombia: Se estima que cerca de 1 millón de personas se trasladaron de Venezuela a Colombia y se quedaron allí entre marzo de 2017 y junio de 2018, según un informe del gobierno colombiano de junio de 2018. Las autoridades colombianas indicaron entonces que este número incluía a 442.000 venezolanos que estaban en el país sin permiso legal, 376.000 con estatus legal y 250.000 colombianos que vivían en Venezuela pero volvieron a Colombia. (Desde la publicación del informe, el gobierno colombiano ha entregado permisos legales para permanecer en el país a los 442.000 venezolanos que se habían registrado con el gobierno). Es probable que la cantidad actual de venezolanos en Colombia sea bastante mayor, pues muchos llegan a través de los más de 270 cruces no oficiales que hay en la frontera entre ambos países.
Perú: Se estima que viven en Perú más de 395.000 venezolanos. Más de 126.000 ciudadanos venezolanos buscan actualmente obtener asilo en Perú, lo cual representa el mayor número de solicitantes de asilo venezolanos registrados en cualquier país. Además, 46.200 venezolanos han obtenido un permiso temporario especial.
Ecuador: Se calcula que habrían llegado a Ecuador 250.000 venezolanos. Al menos 83.400 obtuvieron un permiso de residencia o una visa y más de 7.100 pidieron asilo.
Chile: Hasta diciembre de 2017, más de 84.400 venezolanos habían obtenido permiso legal para vivir en Chile.
Argentina: Según datos de mayo de 2018, casi 78.000 venezolanos habían recibido permiso legal para vivir en Argentina, y más de 400 pidieron asilo según datos de junio.
Estados Unidos: Hasta junio de 2018, había más de 72.700 solicitantes de asilo venezolanos en Estados Unidos. Es importante señalar que esta cifra se refiere a casos, y no a personas, de modo que la cantidad de personas que representa esta cifra es claramente mayor.
Panamá: Hasta marzo de 2018, más de 7.100 ciudadanos venezolanos habían pedido asilo y otros 51.400 habían intentado obtener permanencia legal en Panamá de otras formas.
Brasil: Hasta abril de 2018, más de 32.700 ciudadanos venezolanos habían solicitado asilo y otros 25.300 habían obtenido otro tipo de permiso legal de permanencia en Brasil.
México: Cerca de 25.000 venezolanos contaban con permiso legal para quedarse en el país en abril de 2018, y otros 6.900 eran solicitantes de asilo hasta julio.
Países del Caribe Sur: Cerca de 98.500 ciudadanos venezolanos viven en el Caribe Sur; la mayoría se encuentran en Trinidad y Tobago (40.000), Aruba (20.000) y Guyana (15.000).
República Dominicana: Cerca de 25.800 ciudadanos venezolanos viven en el país, según un censo oficial realizado por el gobierno.